Antes de…

Tengo un amigo que es muy impaciente y cada vez que hablas con él y estás tratando de terminar una frase, él te interrumpe con la primera palabra que viene a su mente, tal vez para ayudarte a terminar más rápido. A veces es la palabra que estabas a punto de decir, pero la mayoría de las veces es una palabra que no tenía nada que ver.

La gente suele mirarlo con enojo0 y probablemente piensan algo como: “Gracias, pero no necesito que me ayudes a hablar, ahora si me dejas continuar …” ÉL se da cuenta de que no estás muy contento con su interrupción y guarda silencio por unos segundos, pero dos o tres frases más tarde comienza a interrumpir de nuevo.

Huelga decir que si no estás perfectamente centrado en lo que estás diciendo, todas sus interrupciones hacen que tu mente se aleje del tema principal y termines hablando de algo totalmente diferente. Continúe leyendo

¡Sólo escóndete!

Últimamente me he ido encontrando diferentes casos de personas que tienen miedo de estar con ellas mismas porque sus familias piensan que se están convirtiendo en paranoicos o anti-sociales.

El exceso del uso de la tecnología está provocando que muchas personas crean que el tener un comportamiento tranquilo y reservado lejos de las multitudes y / o prácticas sociales comunes es un síntoma peligroso. Si no te involucras en las actividades estereotipadas que cualquier otro ser humano “normal” sigue todos los días, te están etiquetando de “antisocial”.

Sé que la enajenación que estamos sufriendo la mayoría de nosotros debido a las nuevas tecnologías está afectando a nuestra sociedad y a la forma en que nos comunicamos unos con otros y que en a largo plazo esto traerá problemas que ni siquiera podemos prever ahora. El temor por la falta de atención por parte de aquellos que amamos está afectando nuestra convivencia y nos está dañando ahora de muchas otras maneras. Continúe leyendo