Tu verdadero poder

Si alguien te dijera ahora que estás más “a cargo” de tu felicidad de lo que piensas, ¿cuál sería tu respuesta?

Por supuesto, todos ahora somos conscientes de nuestra “responsabilidad e influencia” en nuestra propia felicidad y bienestar. Hemos leído mucho últimamente acerca de la importancia de nuestros pensamientos y sentimientos para influir en nuestros resultados finales.

Pero la mayoría de las veces necesitamos un recordatorio de esto, porque tan pronto como las cosas se ponen difíciles, tendemos a olvidar nuestro propio poder y saltamos inmediatamente a “modo de desesperación”.

El XIV Dalai Lama dijo una vez: “Si no hay solución para tu problema, entonces no pierdas el tiempo en preocuparte. Si hay una solución, entonces no pierdas el tiempo preocupándote.”

Yo he estado muchas veces así, cuando he llegado a pensar que las cosas estaban muy difíciles y me sentí impotente y asustado por la “magnitud” de los problemas que tenía justo delante de mí. Pero, después de algún tiempo, con la ayuda de otros o incluso a través de mis propios méritos, finalmente me di cuenta de que las cosas no eran tan grandes como parecían. Continúe leyendo

Agotado

En los últimos años he visto entre amigos y colegas una tendencia (sí, yo incluido, por supuesto), a sentir que, si no están ocupados todo el tiempo, están perdiendo el tiempo.

Este fenómeno es más común en las grandes ciudades. Nos estamos acostumbrando a estar estresados todo el tiempo. Y si te encuentras, en un momento determinado, relajado y calmado, entonces un sentimiento de culpa se apodera de tu corazón.

Hoy en día, parece imperdonable estar relajado y feliz, por lo general se toma como un acto de “pereza”, “ociosidad” o un “desperdicio de vida”.

Lo creas o no, muchas personas viven de esa manera, todo el tiempo. Continúe leyendo

El mejor que he tenido

¿Por qué cuando alguien muere, él o ella se convierte en la mejor persona sobre el planeta?

¿Por qué después de que un amor se ha ido, nos damos cuenta hasta después de un tiempo que, él / ella era el “amor de nuestra vida”?

¿Por qué es que, hasta que tenemos que hacer frente a la pérdida, podemos encontrar los aspectos positivos de personas, lugares y cosas?

Esto se puede aplicar a prácticamente todo, con la excepción de las personas abusivas y malas situaciones. Pero incluso en esos casos, he visto gente que, cuando una persona abusiva que hizo de su vida un verdadero infierno muere, comienzan a encontrarle lo “bueno”. ¿A veces un exceso de dependencia? ¿Una adicción a las viejas creencias? Lo que sea… Continúe leyendo

Reaparición

Yo estaba feliz y sorprendido de verlo. Había cambiado tanto después de todos estos años. Se ve ahora en una mejor forma, más saludable y más feliz.

La verdad es que yo no podría haberlo reconocido, pero él me reconoció y me dio mucho gusto el que lo haya hecho.

Hace unos años, en esa misma calle, solía ver a un hombre sin hogar que me pedía unas monedas “para desayunar”. Dijo que su nombre era Johnny y por lo general, yo le daba un poco de cambio que me quedaba, otras veces compartía algo de los alimentos que tría conmigo. Continúe leyendo

El castigo (historia corta)

El día iniciaba como de costumbre en esa pequeña comunidad, todo el mundo comenzaban sus tareas diarias y había una atmósfera de calma y aburrimiento entre los habitantes.

Sólo uno de los ancianos se sentía un poco nervioso, no sabía el por qué, pero algo estaba mal. Nadie prestó atención a sus comentarios, después de todo, él sólo era un viejo.

De repente, la tierra comenzó a vibrar, todo alrededor de este pequeño pueblo estaba temblando y después de unos pocos segundos todo se volvió negro, como un repentino eclipse total de Sol, pero esto fue más rápido y totalmente inesperado. Continúe leyendo

No hay tiempo que perder en esta vida

No estoy diciendo que necesitas preocuparte por apresurarte en hacer todo en este momento antes de que algo te suceda. Eso te haría más daño de lo que te ayudaría.

Lo que quiero decir aquí es dejar de pensar que se pueden dejar las cosas para un mejor momento, para otro instante, para mañana, etc.

He estado perdiendo muchos amigos últimamente. Sí soy culpable por tener amigos que son mayores que yo. Pero ¿sabes qué? Las personas mayores tienen un bagaje increíble de experiencias, conocimiento acumulado y lecciones de vida para compartir con cualquiera que esté dispuesto a escucharlos y créeme, están más que dispuestos a compartir sus historias contigo. Continúe leyendo

Mirar hacia el futuro

No podría decir que él estaba en su mejor estado de ánimo, pero, al menos, estaba haciendo su mejor esfuerzo para no parecer demasiado preocupado. Él había sido toda su vida una excelente persona, un poco “diferente” del resto, pero, un hombre decente.

Tuvo que vender parte de su compañía y parte de sus posesiones para poder pagar algunas de sus deudas. Y como suele ocurrir, más tragedias aparecieron en su vida en ese momento. Muertes, enfermedad, divorcio, problemas, cambios radicales y muchos otros eventos inesperados llegaron todos a la vez.

Su vida era totalmente diferente a lo que él estaba acostumbrado toda su vida. Continúe leyendo

Crea

He mencionado muchas veces un viejo proverbio ruso que dice: “No hay mal que por bien no venga”. Y en pocas palabras significa que cada vez que algo “malo” nos pasa, es porque trae algo mejor detrás de él.

He aprendido que el recibir cada incidente negativo que llega a nuestra vida con una disposición positiva cambia mucho el resultado final de ese evento. Continúe leyendo

Hazlos sonreír

Yo sabía que ella había pasado por un verdadero infierno, por decir lo menos. Ella había sufrido grandes pérdidas y de alguna manera todo lo que pudiera decir no le ayudaría a superar todo eso.

Cuando una persona está sufriendo realmente no hay mucho que se pueda decir. Tienen que pasar a través de su ciclo de duelo y luego el tiempo les ayudará a sanar algunas heridas. No del todo, pero van a sonreír de nuevo. Y la mayoría de las veces eso es algo que puedes intentar con ellos. Continúe leyendo

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

Algo para reflexionar.

 

 

 

 

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

 

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

 

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

 

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

 

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

 

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

 

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

 

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

 

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

 

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

 

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

 

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

 

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

 

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

 

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

 

Algo para reflexionar.