Destrozado

 

A veces la única manera de liberarse de un mal ciclo, es permitirse estar completamente expuesto, para que lo malo deje nuestro organismo y lo nuevo y bueno pueda entrar una vez más.

A veces necesitas permitirte estar destrozado en mil pedazos, para que así puedas recoger tus buenas piezas y dejar atrás las defectuosas. Como una oruga que necesita renunciar a ser un gusano para convertirse en una mariposa.

A veces necesitas permitirte ser desollado emocionalmente para limpiarte de todos esos años de energía negativa, programación equivocada y malos hábitos, para ser re-creado a tu estado original.

Esta vez puedes poner tus piezas interiores en un orden diferente y no dejar espacio para aquellas cosas que te retuvieron durante tanto tiempo. Continúe leyendo

No se los permitas

Te despiertas con una sensación maravillosa, tuviste una buena noche y te sientes feliz y expectante por tu día.

No te sientes cansado como los otros días y sabes muy dentro de ti que este puede ser un día maravilloso.

Llevas tu mejor abrigo y sales de tu casa para conquistar el mundo, incluso ves tu calle y a la gente caminando a tu alrededor bajo una luz diferente. Incluso estás sonriendo, pero de repente, un autobús que pasa justo enfrente de ti, te salpica agua de un charco sucio sobre todo tu cuerpo, ahora tu precioso abrigo parece sacado de la basura y deseas desaparecer en el centro de la tierra.

Vuelves a tu casa y agarras rápidamente las primeras prendas que encuentras en tu armario. Obviamente, llegas tarde a tu trabajo y un jefe furioso te pide que le presentes los informes que te ha estado pidiendo desde la semana pasada, sólo para encontrar un montón de errores en ellos, por lo que te obligan a hacerlos de nuevo.

En ese preciso momento, te das cuenta de que tus compañeros de trabajo se están riendo de ti porque en tu prisa, no te diste cuenta de que te habías puesto dos zapatos de diferente colore y ahora es demasiado tarde para hacer algo al respecto.

¿Suena familiar? Tal vez, yo he estado allí, pero después de algunas experiencias embarazosas he aprendido a no dejar que esos eventos envenenen mi día. He aprendido a reírme de mis errores y en realidad, eso hizo que esos “accidentes” fueran menos traumáticos para mí.

Estamos permitiendo que nuestra vida dependa de la “validación” de los demás, por lo que necesitamos tomar fotografías de lo que comemos, lo que usamos (o quisiéramos usar), los lugares a donde vamos y las celebridades que nos encontramos ocasionalmente para que otros vean “cuan maravillosa es nuestra vida” y, por lo tanto, nos den su “sello de aprobación”.

Gracias a esa obsesión, las redes sociales existen y hacen que más gente se sienta miserable, cuando su propósito, al principio, fue todo lo contrario.

Deja de dar a otros un poder que no les pertenece. Sus opiniones, sus palabras, no tienen poder sobre tu felicidad, a menos que tú les des ese poder.

Permanece enfocado en la belleza y la verdad de tu propio viaje.

Elimina cualquier necesidad o apego a la validación de los demás. Esta es tu vida, éste es tu viaje y éstas son tus elecciones. Reconoce tu responsabilidad por lo que eliges hacer, pensar y sentir y céntrate en tu propio camino. Lo que otros hacen con sus vidas volverá a ellos. Lo que tú decidas hacer en tu vida te dará los frutos de tus propias decisiones.

La vida está llena de sorpresas, buenas y malas, fracasos y contratiempos, pero ninguno de ellos tiene el poder de detenerte permanentemente. Tú ya tienes la fuerza, la sabiduría y los medios para superar cualquier cosa que la vida te ponga en tu camino.

Tú eres la única persona que estará contigo hasta el final de tu viaje. Cuida de ti mismo, no permitas que otros cambien quien realmente eres. No des el control del volante de tu vida a nadie. No les permita quitar tu vista de tu objetivo.

Esta es tu vida, algunos de ellos no quieren que seas exitoso, pero naciste para ser el mejor. Se el mejor ahora.

Algunos de ellos quieren verte fracasar. No se los permitas…

¿Estás orgulloso?

Después de todos estos años de vivir tu vida a tu manera.  Después de la adquisición de hábitos, ideas, habilidades y conocimientos y, de convertirte en la persona que eres ahora. ¿Qué opinas del resultado? ¿Estás orgulloso de tu vida?

Y estoy hablando de manera general, no de cosas en específico.

Sé que hay muchas cosas que has logrado y que pueden hacer que te sientas orgulloso de ti mismo. Y sí, hay miles de cosas que no has alcanzado todavía, pero que no deben hacer que te sientas menos orgullosos de quien eres ahora.

La verdad es que estamos aquí para aprender, explorar y experimentar, con el fin de mejorarnos a nosotros mismos. Y como bien sabes, de vez en cuando aprendemos la lección de inmediato, otras veces tenemos que repetirla, pero al final, siempre terminamos siendo una persona diferente.

El verdadero problema viene, cuando sentimos la necesidad de “continuar” con nuestras viejas ideas, hábitos y respuestas. Si ves las cosas ahora, del mismo modo en que las veías hace 10 años, entonces no has avanzado ni un centímetro.

A medida que pasa el tiempo, adoptamos la creencia de que no hay que cometer más errores, o al menos, no tan a menudo.

Pero, ¿quién puede vivir una vida sin cometer errores?

Nadie.

Para seguir leyendo este artículo y otros similares, Haz Click Aqui.

Perdonando

He escuchado últimamente a muchas personas hablando de perdonar a los demás. Me han preguntado muchas veces acerca de cómo he podido perdonar la traición y la mentira tan fácilmente.

La verdad es que me perdono a mí mismo primero. Soy consciente de que he permitido que esa gente que me lastime en el primer lugar. Yo les he dado el poder para hacerlo. He soltado mi poder y luego, el daño está hecho.

Así que siempre empiezo por perdonarme.

El resto es mucho más fácil. Continúe leyendo

Sentir para curarse

En los viejos tiempos, el expresar las emociones era una especie de tabú en la mayoría de las sociedades occidentales. Especialmente para los hombres, pues el demostrar lo que había dentro de su corazón era considerado como una falta de auto-control y un signo de debilidad.

“Los hombres no lloran” dicta el viejo dicho y en realidad ha causado más daños que beneficios a la salud de muchos hombres a lo largo de la historia.

Hay algunas culturas, incluso ahora, en las que tener una actitud fría y seria es considerado como buenos modales. Continúe leyendo