Personal

Hoy en día reaccionamos demasiado rápido a los acontecimientos externos. Estoy hablando de la forma en que tomamos las palabras de otras personas.

Estás caminando tranquilamente por la calle, ocupándote de tus propios asuntos y de repente alguien aparece en la esquina y choca contigo. Esa persona comienza a gritarte como si fuera culpa tuya el estar en su camino y comienza a decir cosas horribles sobre ti. La gente mira la escena sin darle importancia y sigue su camino, pero para ti fue un evento muy traumático.

No puedes entender por qué esa persona está en tal cólera cuando ni siquiera se estrellaron a propósito.

Pero tuviste que escuchar toda una lista de adverbios y, probablemente, incluso aprendiste algunos nuevos, sin entender la verdadera razón de ello.

O alguien que conoces tiene un tipo muy particular de humor y de repente dice una broma sobre ti que tomas como una ofensa, pero que no era su intensión. Continúe leyendo

No es personal

Yo estaba observando a un anciano en una estación de metro que parecía estar muy molesto, caminaba de un lado a otro, hablando consigo mismo todo el tiempo.

Un grupo de estudiantes estaba jugando, gritando, y empujándose unos a otros cerca de este hombre. De repente, uno de los estudiantes tropezó y cayó justo en frente de él, haciéndole caer, el anciano, obviamente, se enojó muchísimo, y comenzó gritando y acusando al chico de atacarlo. Pero el estudiante en vez de disculparse y ayudar al hombre a ponerse de pie, comenzó a responderle llamándolo ciego e inútil.

Este hombre de edad avanzada, por supuesto, se enfureció aún más y se levantó tratando de golpear al estudiante, la mayoría de la gente vio la escena desde este punto ya que los gritos habían atraído su atención hasta ese momento, pero no vio el comienzo del incidente.

Así que cuando vieron a un hombre mayor tratando de golpear a un joven, comenzaron a agredirlo y este incidente se convirtió en un lío. Continúe leyendo