¡Encuéntralas ahora!

 

Algunos días son difíciles de olvidar. Si tuviste un día lleno de momentos maravillosos, ese día se convierte en un recuerdo para toda la vida. Si tuviste un día lleno de problemas y momentos amargos, ese día también se convertirá en un recuerdo para toda la vida.

Afortunadamente, esos días son muy raros. Por lo general, nuestros días son una combinación de incidentes buenos y malos.

La única diferencia es que la mayoría de la gente está acostumbrada a enfocarse en aquellos eventos que los hacen sentir mal. Los tenemos en un compartimiento especial en la mente y parece que sentimos un “placer” extraño al recordarlos con frecuencia en reuniones que terminan siendo “competencias de adversidades” donde gana quien más ha sufrido.

Sé que interpretar a la víctima, ayuda a algunas personas a atraer más atención sobre ellas y, sí, quién no disfruta de los “15 minutos de fama” de vez en cuando. Continúe leyendo

No esperes más…

La noche era fría y la espera a que llegara un autobús me estaba poniendo de nervios. A veces esperar el transporte público es un verdadero reto en algunos países en los que no hay horarios fijos, o que los tienen, pero no los respetan.

El clima se enfriaba cada vez más y mi paciencia estaba desapareciendo, así que a pesar de la hora (1:30 AM) y al no estar tan lejos de mi destino, decidí caminar unos minutos y ver si el autobús me alcanzaba mientras tanto.

Después de todo, caminar me ayudaría a entrar en calor y evitaría que mi mente siguiera quejándose del transporte público en esta ciudad.

A medida que iba caminando, podía escuchar el sonido de mis pasos sobre el pavimento. Era el único sonido que se podía oír a esa hora y era agradable escuchar el ritmo de mi caminar.

Camino mucho, es uno de mis placeres favoritos en la vida, pero ayer por la noche hacía frío y me sentía un poco cansado, por eso había decidido esperar el autobús. Pero, probablemente, el conductor del autobús tenía frío también, y decidió tomar una taza de té caliente en lugar de conducir para variarle un poco.

Así fue como decidí caminar y disfrutarlo al mismo tiempo.

De vez en cuando me detenía y volteaba para ver si el autobús se acercaba finalmente, pero fue en vano. Así que seguí caminando y caminando hasta que llegué a mi destino, pero el autobús nunca llegó. Pero me dio gusto que no llegara, porque me gustó mucho el paseo.

Me preguntaba, ¿cuántas veces habría logrado más en mi vida si en lugar de esperar a que mi bien llegara, hubiera tomado la iniciativa de ir a buscarlo primero? ¿Cuántas bendiciones me he perdido por esperar estáticamente? ¿Cuántas oportunidades me han esperado en mi destino, pero nunca las descubrí, por esperar a que vinieran a encontrarme?

Tal vez personas más decentes hubieran preferido esperar al autobús esa noche fría y solitaria, pero para mí, fue una experiencia muy agradable el tomar ese paseo.

Probablemente puede sonar tonto el comparar esta experiencia con mi actitud hacia ciertas cosas en mi vida, pero la verdad, creo que es un buen ejemplo de lo que he estado haciendo y, todavía sigo haciendo a menudo.

En verdad no te aconsejo que camines a medianoche por barrios con los que no estés muy familiarizado en ciertas ciudades. Pero quisiera pedirte que compruebes, si no has estado esperando demasiado tiempo a que tus bienes te alcancen. Incluso si es algo que sin duda debe llegar (como parecía ser el caso con el autobús de esa noche). Lo más seguro es que será necesario dar algunos pasos para ir a encontrarlo a medio camino o, tal vez tendrás que caminar hasta el final para llegar a él, pero no permanezcas inmóvil.

La vida es movimiento. Y tus sueños merecen el esfuerzo, además la mayoría de veces disfrutarás del proceso.

Así que no esperes más, ve a hacer que las cosas sucedan.

Yo respeto tu manera de hacer las cosas

Sé que ya has oído muchas veces que todos somos diferentes. No importa el tiempo que hemos vivido en la misma comunidad, en la misma casa y hasta en la misma familia. Tenemos mucho en común y, sin embargo, seguimos siendo diferentes.

Quizá prefieras ponerle azúcar en tu té, yo prefiero un poco más de crema en su lugar. Es posible que tú prefieras un pan de dulce para acompañarlo, yo prefiero una dona. Y después posiblemente te guste hablar de política, yo prefiero saltarme ese tema.

Podemos ser tan diferentes en muchos aspectos y, sin embargo, podemos compartir un momento agradable con nuestro té, cada uno de nosotros disfruta, al mismo tiempo, nuestros propios placeres personales. Continúe leyendo