Decide

Estaba escuchando a un amigo que expresaba con vehemencia sus ideas sobre política. Un grupo de personas a su alrededor escuchaba su opinión con interés, pero algunos de ellos no estuvieron de acuerdo con sus conceptos y comenzaron a refutar sus puntos.

Todo se convirtió en un desastre mientras yo me quedaba callado viendo la teoría del caos desarrollándose justo delante de mis ojos.

El grupo entonces se dividió en dos secciones (quizá en más), una defendiendo las opiniones de mi amigo y la otra agresivamente atacándolas.

Decidí guardarme las mías y permanecí en silencio observando el furioso debate y disfrutando de una taza de té. Continúe leyendo

Tu viaje

No, me di por vencido hace mucho tiempo. Las típicas miradas y sonrisas de: “Sí, claro”, los ojos en blanco y los cambios bruscos de tema en la conversación fueron simplemente demasiado para mí.

Así que sí, me doy por vencido de tratar de hacer que los demás me entiendan.

No me gusta ver deportes en la televisión, pero si eres un hombre, ¿Has intentado decirle a otros hombres que no te gusta? Te miran como si acabaras de llegar de un lejano planeta de una recién descubierta galaxia. Continúe leyendo

Yo respeto tu manera de hacer las cosas

Sé que ya has oído muchas veces que todos somos diferentes. No importa el tiempo que hemos vivido en la misma comunidad, en la misma casa y hasta en la misma familia. Tenemos mucho en común y, sin embargo, seguimos siendo diferentes.

Quizá prefieras ponerle azúcar en tu té, yo prefiero un poco más de crema en su lugar. Es posible que tú prefieras un pan de dulce para acompañarlo, yo prefiero una dona. Y después posiblemente te guste hablar de política, yo prefiero saltarme ese tema.

Podemos ser tan diferentes en muchos aspectos y, sin embargo, podemos compartir un momento agradable con nuestro té, cada uno de nosotros disfruta, al mismo tiempo, nuestros propios placeres personales. Continúe leyendo

Desconfianza (Otro auto-recordatorio)

Me tomó un tiempo darme cuenta de que yo estaba viviendo en un estado de desconfianza constante. Me enseñaron a tener cuidado con las personas que me rodeaban: “No hables con extraños”, me dijeron.

Me enseñaron a desconfiar de los resultados “No esperes lo mejor y no te desilusionarás”. También me enseñaron a confiar en mí mismo y no esperar nada de los demás porque  así “No te defraudarán.” Continúe leyendo

La verdad real

“Obtener la verdadera fórmula para el éxito”, “ésta es la verdadera religión”, “ésta es la única verdad”, “te daremos la única medicina verdadera”, “esta es la historia real”, “¿Prometes decir nada más que la verdad?”

La verdad es hoy en día un término muy “comercial”. Se utiliza, se cambia, se esconde, se transforma, se traduce e interpreta de tantas maneras diferentes que ya es muy difícil saber la diferencia. Continúe leyendo