A tu propio paso

¿Alguna vez te sentiste mal, triste o deprimido después de un evento difícil y, un amigo cercano o un familiar, te pegó en la espalda para animarte mientras te dice: “¡Vamos, échale ganas, se feliz!”?

Luego te recomienda un buen libro o una “meditación guiada” para que puedas “salir del agujero” más rápido.

Por supuesto que tú estás tratando de entender lo que pasó, estás tratando de curar tus heridas y por supuesto que te gustaría superar la situación y sentirte bien, una vez más, pero tú tienes tu propio ritmo de hacerlo, ¿verdad? Continúe leyendo

Sólo un segundo

No importa si tu vida no ha cambiado en muchos años.

No importa si te dicen que tu vida está asegurada. No existe tal cosa. Nada en este universo es estático, asegurado o fijo. Incluso las rocas tienen millones de átomos que se mueven dentro de ellas todo el tiempo.

Tú podrías estar preocupado en este momento acerca de un problema que parece insuperable, no ves puertas abiertas a la vista y no hay soluciones plausibles a la mano.

Y, sin embargo, tu vida podría cambiar por completo en el siguiente segundo. Continúe leyendo

Entumecido

Mientras me estaba sentando en una banca en el parque para descansar un poco después de una larga caminata, noté a un amable señor ya sentado en ella, así que le saludé con un típico: “buenos días” y deje que mi cuerpo cayera fuertemente sobre el asiento.

El hombre alegremente respondió a mi saludo y me preguntó si yo había tenido un buen paseo. Sin prestar mucha atención le respondí que había estado bien pero muy largo, que estaba agotado pero feliz.

Me dijo que se sentía feliz de que las rosas estaban empezando a florecer y que el olor de la tierra mojada y del pasto recién cortado le hacían su día. Continúe leyendo

Certeza

Creo que uno de los ejercicios más difíciles para nuestro sistema de creencias es cuando tenemos que dejar de lado nuestra necesidad de tener el control de todas las situaciones de nuestra vida y permitir que nuestro corazón pueda confiar en que las cosas van a estar bien.

Ya sabes lo que quiero decir, las cosas empiezan a ponerse desagradables, entonces te preocupas y te enojas, tu vibración mental comienza a crear más “problemas” y situaciones incómodas y luego llegan más problemas, a continuación, te pones más preocupado y más enojado y el ciclo se repite, sólo que esta vez, las cosas son más negras que antes. Continúe leyendo

Sé feliz, pero no te detengas ahí

Me preguntaba cómo me sentiría si tuviera todo lo que necesito en estos momentos.

“Bueno, te sentirías muy contento y satisfecho”, sería la respuesta obvia y, sí, estoy de acuerdo, podría sentirme feliz y relajado, en efecto, pero ¿me detendría ahí?

Si pudieras tener todo lo que deseas en este momento, ¿Dejarías de hacer algo más? ¿Te vas a pasar los días, echado en un sofá viendo la televisión y ya nada te importaría? Después de todo, ya tendrías todo lo que siempre quisiste tener. Continúe leyendo

¿Estás preocupado?

Las cosas comienzan a acumularse alrededor de nosotros, hay compromisos, gastos adicionales, deudas, tarjetas de crédito, los precios suben y un gran etcétera que tú y yo sabemos muy bien.

Además somos lo suficientemente masoquistas como para leer los periódicos, ver las noticias en la televisión o escuchar los noticiarios en la radio, así que tomamos esa información como un hecho, y luego comenzamos a preocuparnos por todo. Continúe leyendo