Autenticidad

Hace algún tiempo, tuve la oportunidad de conocer en persona a un muy conocido científico-escritor. Siempre escribió sobre temas muy polémicos y estaba totalmente convencido de sus conceptos.

Fue considerado una eminencia en su tiempo. Durante muchos años fue capaz de soportar los ataques y críticas de sus colegas científicos que estaban más cómodos con las viejas teorías. Sin embargo, la mayoría de las veces proporcionó buena evidencia de sus propios modelos.

Pero, al comenzar una familia, las presiones económicas comenzaron a emerger. Por lo tanto, tuvo que empezar a buscar nuevas oportunidades de trabajo y su vida dio un giro de 180 grados.

Cuando ya no era tan “famoso”, tuvo que atenerse a las reglas de la comunidad científica (nota cómo yo no dije: bajo las leyes de la ciencia), se le pidió educadamente que “reformulara” algunos de sus argumentos, teorías personales y, puntos de vista en sus libros, ya que “no estaban en línea con la visión científica general”. Continúe leyendo

¡Basta! No tienes que ser fuerte todo el tiempo

(Tomado de mi libro “Pensamientos Cuánticos — Respuestas”)

¡Basta! No tienes que ser fuerte todo el tiempo

“Sigue adelante “, “Tienes que ser fuerte “, ” ¡Échale ganas¡ “, ” No tengas miedo ” , “No te preocupes, sé feliz” y muchas otras expresiones se dicen muy a la ligera por todo el mundo cuando el problema está sobre los hombros de otra persona.

Pero cuando tienen que hacer frente a tiempos difíciles, esa misma gente que te dijo todo eso en el pasado, se enoja cuando utilizas los mismos clichés con ellos.

Sólo recuerda que todos somos seres humanos y es natural que nos preocupemos, nos enojemos, nos sintamos tristes y ansiosos, etc.  El verdadero maestro no es el que está todo el tiempo en control de sus emociones y sentimientos, sino el que permite que fluyan a través de su organismo y vuelve a su frecuencia ideal a un ritmo natural.

Deja de culparte por todo, deja de encontrar excusas dentro y fuera de ti mismo y sólo por una vez, suéltalo y respira por un rato.

Si has hecho todo lo posible, si simplemente no sabes qué hacer a continuación, si no ves la Luz aún. Entonces admítelo y deja de lado la presión.

¡Felicitaciones! Eres un ser humano y ahora te lo han recordado.

Así que toma un descanso, suelta la tensión durante un rato y permanece en silencio. Al fin que no hay nada más que puedas hacer ahora, o al menos no lo puedes ver, así que ¡Basta!

Tómate un descanso y deja que un Poder Superior haga su trabajo. Después de todo, has llegado a un punto en el que al parecer te quedaste sin opciones y en el que necesitas despejar el camino para que nuevas energías llenen el vacío.

No tomes esto como irresponsable o inútil o cualquier otra connotación negativa, sólo recuerda que eres un ser humano y hay algunos límites que necesitamos alcanzar a fin de seguir las leyes del universo para que les permitas hacer su trabajo. No vas a perder tu tiempo, ni a desperdiciarlo. Lo que vas a hacer es lo que la gente solía llamar: “Ir con la corriente”.

Tal vez tu insistencia de hacer todo por ti mismo ha sido lo que te ha detenido todo este tiempo. Así que date la oportunidad de ver al Universo en acción. No te preocupes, no presiones, enfoca tu mente en estar relajado, observa cuidadosamente, abre los ojos y los oídos y observa con asombro cómo las cosas caerán en su lugar, una vez más te recuerdan que no estás solo y que todo está  y estará bien para ti.

Siempre.

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Presión

Estás tratando de controlar tu estrés, pero por un lado, los plazos se cumplen, facturas vencidas, compromisos que cumplir, etc., por el otro, no hay opciones a la vista, sin perspectivas ni planes. Nada, nada.

La vista no es muy edificante ¿verdad?.

¿Te suena familiar? En mi caso sí y por lo general siempre tomo el mismo enfoque: Continúe leyendo

Posibilidad cuántica

Estás tratando de encontrar una salida, pero la oscuridad es todo lo que percibes . Estás haciendo lo mejor que puedes con lo que tienes y aun así, las cosas no cambian y la presión es cada día mayor.

Esperas ver la luz al final del túnel, pero en este momento tienes miedo de que podría ser la luz del tren que está llegando para atropellarte.

Y lo peor de todo es que las personas que te rodean, los que se supone que te levantaran el ánimo y te dieran su apoyo, son los primeros en humillarte.

 

Tus expectativas y planes son elevados, pero cuando no los logras rápido, la gente empieza a perder la fe en ti, ellos piensan que sólo porque tus planes toman un largo tiempo para materializarse, eres solo un soñador y un perdedor.

 

Así que las cosas no se ven muy prometedores, ¿verdad?

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