Equivocaciones

Yo estaba parado en medio del gimnasio, con todos mis compañeros de clase mirándome de forma burlona, al ver mis intentos por defenderme de mi oponente.

Yo era el chico más pequeño de la clase, en edad y tamaño, pero en ese momento yo no estaba muy interesado en su opinión sobre mí.

Amaba las Artes Marciales y, a pesar de mis esfuerzos, el combate terminó muy mal para mí.

Pero en ese momento en particular, por alguna razón eso fue irrelevante para mí, después de ese humillante ejercicio, mi maestro hizo una larga lista de todos los terribles errores que había cometido en ese momento. En realidad, hice todos los errores conocidos y desconocidos que figuran en el manual. Pero yo estaba tan concentrado en mi pasión por el entrenamiento, que no sonó ni intimidante, ni desalentador para mí. Continúe leyendo

Drama

Dicen que aprendimos a llamar la atención cuando éramos bebés con el llanto, mientras más fuerte llorábamos, más rápido recibíamos la atención.

Este comportamiento continúa hasta nuestra edad adulta, ya que aún nos funciona a veces, por lo que tendemos a mejorar nuestras habilidades y nos convertimos en maestros del drama muy pronto.

Algunas personas dominan el arte de causar lástima  a los demás para poder obtener lo que quieren. Algunos aprenden cómo culpar a otros para poder ser vistos como víctimas de otra gente o de factores externos y, debo admitir que, algunos de ellos son realmente buenos para eso.

A veces usamos todavía ese recurso cuando queremos “persuadir” a otros para darnos algo o que hagan algo por nosotros.

Pero, ¿cuántas veces este lloriqueo nos ha ayudado a alcanzar nuestros objetivos? ¿O para aprender una lección de vida? ¿O para manifestar un sueño?

Esta actitud sólo consigue alejarnos más de ello.

Por supuesto que hemos aprendido a justificar nuestras “elecciones” y comportamientos de una manera brillante, pero ¿tú crees realmente que los demás se creen nuestras “razones”?

A sus ojos somos unos mentirosos y terminamos frustrados, porque al final, no podemos mentirnos a nosotros mismos.

Para seguir leyendo este artículo y otros similares, Haz Click Aqui.

El muro

Todos hemos conocido un callejón sin salida en que nuestros caminos. De repente estamos caminando libremente sin obstáculos, cuando después de la primera curva nos encontramos un callejón sin salida, una pared grande delante de nosotros que nos hace detenernos de manera abrupta.

Entonces tenemos que decidir qué hacer a continuación. Quedarte ahí mirando a la pared tratando de buscar la manera de escalarla, pasar a través de ella, debajo de ella o cualquier otra opción que pudiéramos encontrar. O simplemente podemos dar la vuelta y buscar un nuevo camino para continuar nuestro viaje. Continúe leyendo

Mentiras

Por alguna razón, creemos que podemos salirnos con la nuestra mintiendo, no sólo a los demás, sino a nosotros mismos.

Hay miles de “razones” para contar una mentira. Existen muchas clasificaciones de mentiras, así como: “mentiras blancas”, “promesas rotas”, “mentiras para justificarnos a nosotros y/o a otros, “exageración”, “mentiras necesarias ” y así sucesivamente. Continúe leyendo

Mi Imagen

Yo estaba escuchando en silencio mientras ella estaba hablando de sí misma.

Ella hablaba de lo maravillosa que era, lo paciente, buena amiga, comprensiva y amable que era para con todo el mundo. Cómo toda la gente la adoraba y todos la admiraban tanto. No me malinterpretes, ella es una buena persona, pero por alguna razón tiene un concepto diferente de sí misma de lo que otros piensan de ella. Continúe leyendo