Tú causaste el daño

Él se quejaba de la forma en que el río había causado la inundación y dañado las cosechas y cómo ese “maldito río” había hecho desaparecer su trabajo de muchos años y “ahora con estas malditas piernas no me puedo mover para poder ir a comprar mi comestibles.” Y siguió maldiciendo sobre diversos temas como el gobierno, el calentamiento global, entre otras cosas.

Mientras yo bebía mi té, pude escuchar a sus compañeros quejarse también por muchas situaciones y aspectos diferentes que estaban afectándolos y todos nosotros también. Continúe leyendo