Competir

No sé tú, pero yo estoy cansado de ver las guerras de opinión en las redes sociales, los medios de comunicación, los periódicos, la radio, la televisión e incluso en la mesa de café de los vecinos.

Un lado dice que saben de lo que están hablando, el otro lado da sus “razones” y en lugar de personas tratando de llegar a una conclusión común, todo lo que veo es a gente tratando de derrotar al otro lado.

Se puede ver a muchos quejándose de todo, pero nunca dan una solución alternativa a esa situación. Los políticos de todo el mundo prometen acabar con el desempleo, el hambre, la guerra y todos los problemas humanos que hay, si la gente vota por ellos, pero nunca dicen cómo van a cumplir, por supuesto que no tienen ni idea, todo lo que ellos quieren son sus votos.

Redes sociales llenas de gente criticando a sus gobiernos, sus amigos y vecinos, pero nunca dando proposiciones factibles.

Y sí, sitios como el mío quejándose de todos ellos.

¿Podríamos simplemente detener esta moda de lloriqueo y contribuir con algunas buenas ideas para hacer de esta una vida mejor? ¿Podemos realmente “arreglar” el mundo y encontrar soluciones eficaces a los problemas que tan duramente atacamos?

Bueno, tal vez no es tan fácil como pensamos y, si estuviéramos en el lugar de aquellas personas que criticamos constantemente, la perspectiva sería muy diferente. Pero podemos dar el primer paso hacia un mundo mejor al corregir nuestras propias actitudes.

Si en vez de atacar el punto de vista, las creencias o las acciones de los demás, tratamos de ponernos en sus zapatos por un minuto, podríamos descubrir que el dolor ha alterado la personalidad de esas personas y esa historia les está haciendo actuar de la manera que lo hacen. Pero la mayoría de las veces ignoramos esos pequeños detalles.

A parte, nosotros actuamos de la manera que lo hacemos, porque el miedo está dominando nuestra vida de maneras impresionantes. Tenemos miedo del futuro, miedo a nuestros resultados, miedo a no ser suficientemente capaces, miedo a lo que otros piensan de nosotros y así sucesivamente.

Recuerda que tú estás donde estás, porque es donde se supone que debes hallarte ahora. Eso no significa que necesitas permanecer allí para siempre, probablemente lo que necesitas aprender ahora es, justamente cómo salir de allí y ésa es la razón porqué has estado aquí por un rato. Tener esto en mente te ayudará a confiar en ti mismo, confiar en el proceso, confiar en la Vida y confiar en que tus resultados serán lo mejor para ti.

En cualquier caso, tú estás aquí, tienes lo que necesitas ahora mismo para dar el primer paso. Si te gusta tu vida tal cual es, sigue haciendo lo que estás haciendo. Si quieres cambiar, crea una variación en ti mismo. Modifica algo, aunque sea pequeño todos los días hasta que veas la diferencia que deseas en tu vida. Pero haz una transformación todos los días.

Deja de quejarte de tu mundo y empieza a vivir la vida que quieres, haz los cambios en tu ser interior primero. Entonces verás a otras personas siendo guiadas por tu ejemplo. Mantente tan ocupado con tus propias mejoras que los errores de otras personas pasen desapercibidos para tu ego. Y en lugar de criticar, ofrece opciones viables. Esa es la mejor manera de ver el cambio que quieres en tu vida, manifestado en tu realidad.

Recuerda: “Tú no eres un contendiente, tú eres un creador.”

No va a desaparecer, hasta que…

“… Pero he hecho todas las visualizaciones, meditaciones, afirmaciones y cualquier ejercicio espiritual que te puedas imaginar, pero mi situación sigue siendo la misma” me dijo un amigo ayer con un tono desesperado.

“Conozco la sensación” contesté con experiencia de primera mano.

“Creo que he hecho todo lo posible para cambiar mi vida y circunstancias, pero, simplemente no veo que estos problemas desaparezcan de mi vida”. Él se quejó amargamente. Continúe leyendo

Mirando hacia atrás

Para empezar, cortar el césped no parecía tan complicado. Veía a mis vecinos  hacerlo todo el tiempo y se les veía tan poco preocupados, que siempre pensé que no había ninguna complicación en el proceso.

Pero esta vez iba a aprender una lección muy importante.

Yo tenía unos 7 años de edad y no estaba muy interesado en aprender acerca de la jardinería y sus problemas técnicos. Pero estaba visitando a un amigo en su casa y debo admitir que me quedé impresionado por su jardín. Todo parecía tan perfecto y hermoso.

Su padre me preguntó si podía darle una mano a cortar el césped con una vieja cortadora de césped manual. No vi ningún problema con eso, se veía muy fácil de hacer, por lo que comencé la tarea con la emoción de intentar algo nuevo. Continúe leyendo

Ya no seas infiel

Después de escuchar a algunas amistades que hablan de sus experiencias amargas en el mundo de las relaciones, seguidas de un millar de quejas sobre sus parejas. Me quedo en silencio.

Los hombres dicen que las mujeres hoy en día, engañan más y las mujeres dicen lo mismo acerca de los hombres, pero si analizas esto, no es tan grave como una preocupación más profunda que, por lo general, se pasa por alto en estos casos.

Dicen que, si no te amas a ti mismo, entonces no puedes amar a nadie más. Así que, en el mismo tenor, si te engañas a ti mismo, entonces, eres más propenso a engañar a cualquiera.

Mis amistades (hombres y mujeres) se quejan de la falta del interés mostrado por sus parejas. Pero, por otro lado, ninguno de ellos está mostrando ningún interés en sí mismos tampoco. Continúe leyendo

Mal

Siempre nos quejamos de las cosas malas que nos suceden en nuestra vida cotidiana.

A veces sentimos que las peores cosas pasan en el peor momento, por lo que nuestra mente comienza a orbitar en torno a nuestros problemas, dejando el resto de nuestra vida fuera de perspectiva. A continuación, el resto del mundo desaparece y nuestra atención se centra en esas “situaciones terribles”.

Todos hemos estado allí y cuando por fin echamos un vistazo a nuestro alrededor, por fin vemos que hay problemas mucho más grandes en la vida de otros, que los que consideramos como nuestra perdición. Continúe leyendo

¡Reemplázalo!

Ella estaba dibujando algo en un pedazo de papel, cuando llegué a su casa, ella no parecía darse cuenta de mi presencia, así que se quedé en la entrada de la sala esperando a que me invitara a pasar. Pero ella estaba demasiado concentrada en su dibujo, por lo tuve que esperar un rato hasta que, sin apartar los ojos de su dibujo sólo murmuró: “¿Vas a quedarte en la puerta todo el día? ¿No preferirías sentarte? ”

Busqué una silla donde sentarme, pero a pesar de ser una casa victoriana muy grande y lujoso, ella no tenía muchos muebles alrededor y algunas zonas me recordaban la decoración minimalista tradicional japonesa. Continúe leyendo

¡Muévete!

Estaba escuchando la conversación de dos chicos que caminaban justo en frente de mí. Estaban hablando de lo horrible que es levantarse temprano y cómo odiaban tener que caminar a la escuela cada mañana.

Se quejaban de lo difícil que era dejar su cama y luego tener que caminar por un largo tiempo en una mañana fría. Continúe leyendo

Creando el bien

Ver o leer noticias últimamente se ha convertido en una tarea difícil pues el contenido es peor cada vez. Le preguntaba a algunos amigos que trabajan en  agencias de noticias grandes, si el mundo es cada vez más agresivo o las noticias se están centrando ahora más en las notas malas y, la verdad,  no me quedé muy sorprendido al saber que la respuesta es la segunda opción. Continúe leyendo

Menospreciar tu sufrimiento

Me sentía un poco triste por las cosas no salían como yo esperaba, estaba yo fallando en buscar la lección que tenía que aprender en ese momento y tal vez, sólo tal vez, buscaba algo de simpatía y “entendimiento” (sí, recibir algunas palmadas en la espalda).

Pero en lugar de eso, ella comenzó a reírse de mis problemas. Empezó a hablarme de todos sus problemas familiares y económicos que, por supuesto, “eran muchas veces peores que los míos”. O al menos eso es lo que ella pensaba. Continúe leyendo

Tú causaste el daño

Él se quejaba de la forma en que el río había causado la inundación y dañado las cosechas y cómo ese “maldito río” había hecho desaparecer su trabajo de muchos años y “ahora con estas malditas piernas no me puedo mover para poder ir a comprar mi comestibles.” Y siguió maldiciendo sobre diversos temas como el gobierno, el calentamiento global, entre otras cosas.

Mientras yo bebía mi té, pude escuchar a sus compañeros quejarse también por muchas situaciones y aspectos diferentes que estaban afectándolos y todos nosotros también. Continúe leyendo