¿Lo mismo?

Estaba esperando el metro en Londres, Inglaterra en una estación llena de gente y no pude dejar de oír por casualidad la conversación de dos señoras de mediana edad charlando alegremente a mi lado.

Una de ellas había ido de vacaciones a España y estaba sorprendida por algunas particularidades de la lengua, ella dijo algo así: “En España le dan género a los objetos, por ejemplo, ellos llaman una silla ´ella’, (lo que quiso decir es que  se clasifica como femenino) y a un zapato un ‘el’ (masculino), y eso le sonaba demasiado ‘extranjero’, dijo con una expresión de sorpresa en su cara.” Continúe leyendo