Está bien (Nota mental)

Está bien despertar una mañana con la sensación de estar drenado, sin tu habitual alegría de vivir encendida y decidir en ese mismo momento tomar el día libre. Sólo para reunir suficiente fuerza para continuar con tu viaje.

Es válido decidir hoy, el no sentir gratitud por las cosas buenas que tienes y, el que tu corazón sienta nostalgia de los días y personas que ya no están aquí contigo.

Es aceptable decidir el dejar que la ira y la tristeza llenen tu corazón y alma por un rato, porque estos sentimientos son una parte de tu naturaleza humana y tienen una razón para existir en ti. Continúe leyendo

Desconfianza (Otro auto-recordatorio)

Me tomó un tiempo darme cuenta de que yo estaba viviendo en un estado de desconfianza constante. Me enseñaron a tener cuidado con las personas que me rodeaban: “No hables con extraños”, me dijeron.

Me enseñaron a desconfiar de los resultados “No esperes lo mejor y no te desilusionarás”. También me enseñaron a confiar en mí mismo y no esperar nada de los demás porque  así “No te defraudarán.” Continúe leyendo

Reflexionando

Estaba leyendo acerca de un estudio de la Universidad de Harvard, donde describen la importancia de centrarse en el momento presente para mejorar nuestra felicidad.

Siempre nos hablan sobre el dejar que nuestra mente divague con el fin de mejorar nuestra creatividad. No hay nada más maravilloso que soñar de día y dejar que nuestros pensamientos fluyan libremente. Sin embargo, según este estudio, mientras nuestra mente se aleje más del momento presente, más infelices seremos. Continúe leyendo

Menospreciar tu sufrimiento

Me sentía un poco triste por las cosas no salían como yo esperaba, estaba yo fallando en buscar la lección que tenía que aprender en ese momento y tal vez, sólo tal vez, buscaba algo de simpatía y “entendimiento” (sí, recibir algunas palmadas en la espalda).

Pero en lugar de eso, ella comenzó a reírse de mis problemas. Empezó a hablarme de todos sus problemas familiares y económicos que, por supuesto, “eran muchas veces peores que los míos”. O al menos eso es lo que ella pensaba. Continúe leyendo