Sé resiliente

En una plática el día de ayer, comentaba acerca de un amigo que fue un hombre muy sólido y fuerte la mayor parte de su vida, pero el día en que su esposa falleció, comenzó a perder su fuerza y deseos de seguir viviendo.

Siempre es difícil perder a un ser querido, especialmente una persona muy cercana. Y una vez que caemos, el ponernos de pie nuevamente es una tarea abrumadora para la mayoría de nosotros.

Después de una pérdida, un fracaso, un accidente, etc., las cosas se ponen muy difíciles y recuperar nuestra fuerza y paz interiores parece casi imposible. Y aunque el tiempo cura casi todas las heridas, siempre hay algunas cosas que podemos hacer para acelerar nuestra recuperación. Continúe leyendo