Sólo aquí

He de reconocer que enfocar mi mente en este momento presente, no es tan fácil como pensaba.

Mi mente está vagando más que nunca y tratar de mantenerla en esta realidad local me está costando un esfuerzo adicional el día de hoy.

Hay demasiadas cosas que me impiden “estar aquí” y, esto es muy interesante de observar, porque estoy tratando de averiguar por qué, algo aparentemente tan simple, es tan complicado este día.

Es probable que prestar tanta atención a mis pensamientos hoy, está haciendo la tarea más difícil o, el esforzarme tanto para mantener mi mente relajada es lo que está causando el efecto contrario. Pero sin embargo es fascinante observar este proceso desde adentro. Continúe leyendo

La ecuación

Una cosa que me gustaba de las matemáticas cuando yo era un niño, era que eran muy precisas. 2 + 2 = 4. Eso es. ¡Directo al grano!

Pero luego, cuando las matemáticas se ponen más complicadas, las cosas pueden cambiar.

No te preocupes, no voy a hablar de matemáticas hoy, sólo estoy compartiendo contigo una epifanía que tuve la otra noche, así que no esperes un tratado de matemáticas aquí, ¡lo prometo! Continúe leyendo

Expectativa

Me he dado cuenta de que las peores decepciones en mi vida han sido causadas por lo que yo esperaba que serían cosas y personas, en lugar de que les permitiera ser lo que realmente eran.

Aprender a dejar que las cosas, las personas y las circunstancias sean lo que realmente son, no ha sido nada fácil. Y no estoy hablando de hacer algo para cambiar las cosas malas alrededor de mi vida, sino de dar a una persona, una situación o a una cosa una etiqueta que no le pertenece. Continúe leyendo

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

Algo para reflexionar.

 

 

 

 

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

 

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

 

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

 

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

 

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

 

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

 

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

 

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

 

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

 

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

 

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

 

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

 

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

 

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

 

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

 

Algo para reflexionar.

 

 

 

El edificio

Era un edificio alto, probablemente construido hace 60 años. Había principalmente oficinas y algunos departamentos habitados, tenía unas pequeñas tiendas en la planta baja. Había sobrevivido a varios terremotos sin grandes daños. Era un edificio sólido y bien construido.

En el tercer piso había una escuela de odontología, el director era un buen amigo de mi familia y trataba a mi madre de sus problemas dentales con un buen descuento. Continúe leyendo

Felicidad

Vivimos en busca de ella y, sin embargo, no podemos definirla en términos simples. Todos sabemos que se supone que debemos ser felices, “estamos aquí para ser felices”, lo escuchamos por todas partes, sin embargo, cada vez que le preguntas a alguien ¿qué es la felicidad? Vas a recibir diferentes respuestas. Continúe leyendo

La mosca

Estaba observando a una mosca chocar varias veces en la ventana tratando de salir de mi habitación. La ventana estaba abierta ligeramente a pocos centímetros a la derecha de ella y después de ver cómo se estaba poniendo cada vez más frenética por salir, me decidí a ayudarla a salir de la habitación.

Pero cada vez que trataba de “ayudarla” para llegar cerca de la salida, la mosca se asustaba más y se ponía aún más ansiosa por salirse y golpeaba más duro y más rápido contra el cristal de la ventana, pero en la dirección opuesta donde estaba la salida. Continúe leyendo

Imagina

Hemos hablado muchas veces sobre la importancia de la imaginación en el proceso creativo. Ahora estamos listos para iniciar un nuevo ciclo cargados de nueva energía y ganas de probar nuestras nuevas herramientas. Estas herramientas que hemos ido adquiriendo y refinando durante este periodo de aprendizaje.

Cada vez que empezamos algo nuevo, empezamos con una mezcla de emoción y miedo. Eso es lo que hace la vida más emocionante y divertida.

Entonces, ¿qué te parecería empezar el día cada mañana y durante todo el día, imaginar y esperar a que algo emocionante suceda? Continúe leyendo