Una pequeña experiencia…

 

Él estaba gritando y arrojando cosas a su alrededor en medio de la acera. La gente evitaba el sitio donde él estaba parado y prefería cruzar la calle para no tener que pasar a su lado.

Lo vi desde la distancia, pude ver que estaba muy enojado y que gritaba cosas que no podía yo entender. Cuando me acerqué al lugar donde estaba él, una señora salía huyendo mientras este hombre gritaba: “No sé por qué me estoy haciendo esto a mí mismo, si yo sé que me estoy haciendo daño”, y luego pateó una cubeta de plástico cerca él.

En lugar de cruzarme la calle al otro lado con el fin de evitar a este hombre, seguí caminando normalmente. No tengo ni idea de por qué, pues él estaba muy agresivo y aventaba todo lo que podía encontrar en su camino. Continúe leyendo

Ansiedad

Por lo general él siempre se veía tan calmado y relajado que me preguntaba a veces, si alguna vez se enojó en su vida o se puso nervioso por algo.

Un día me enteré de que estaba pasando por un problema legal grave que implicaba una cuestión de dinero con sus familiares. Cuando fui a visitarlo se veía como siempre, calmado y relajado, a pesar de los problemas que estaba enfrentando al tener que ir a los tribunales y tener que lidiar con los abogados todo el tiempo.

Al principio no me atrevía a preguntarle cómo se sentía, ya que su actitud era lo suficientemente clara como para ver que estaba manejándolo bastante bien. Continúe leyendo

Sólo respira

La acción crea nuestra realidad en este universo. Necesitamos empezar a “hacer” con el fin de crear, existir y avanzar. La pasividad es una de las cosas más peligrosas en el camino hacia nuestra iluminación. Sin embargo, recordemos que vivimos en una realidad equilibrada y no podemos mantenernos siempre en el mismo lado de la balanza, tenemos que seguir moviéndose de un lado a otro sin caer en ninguno de los extremos. Esa es la danza con el Universo. Continúe leyendo