¿Eres tú?

Ella era una chica dulce y encantadora. Creció en una familia tradicional y su infancia fue feliz.

A medida que creció la gente y los acontecimientos le jugaron rudo y se llenó de resentimientos y se hizo “más dura”. Empezó a hablar como sus amigos varones y cambió su estilo de vestuario a uno más masculino. Incluso sus movimientos y vocabulario se hicieron más agresivos y rudos.

Finalmente, un día me atreví a preguntarle por qué decidió hacer esos cambios en su personalidad, puesto que había sido una chica agradable cuando era más joven y ahora era más dura que algunos pandilleros que conozco. Continúe leyendo

Hazlo por ti

Cuanto más avanzas en la vida, más te das cuenta de que tu realidad tiene más que ver contigo mismo que con elementos externos.

Se nos enseña a evitar las actitudes egoístas y prestar atención a la opinión del resto del mundo, aún antes de considerar la nuestra.

Intentas siempre ser bueno con los demás, especialmente con tus seres queridos, pero el tiempo te enseña que no puedes hacer que te amen, como tú los amas, no puedes esperar que sean tan buenos y leales contigo, como tú lo eres con ellos. No puedes obligarlos a ver la vida como tú lo haces, porque tienen su propia visión del mundo, tienen sus propias necesidades y experimentan una vida diferente, con diferentes perspectivas e ideas, aún incluso si pasan todo el tiempo cerca de ti. Continúe leyendo