Agotado

En los últimos años he visto entre amigos y colegas una tendencia (sí, yo incluido, por supuesto), a sentir que, si no están ocupados todo el tiempo, están perdiendo el tiempo.

Este fenómeno es más común en las grandes ciudades. Nos estamos acostumbrando a estar estresados todo el tiempo. Y si te encuentras, en un momento determinado, relajado y calmado, entonces un sentimiento de culpa se apodera de tu corazón.

Hoy en día, parece imperdonable estar relajado y feliz, por lo general se toma como un acto de “pereza”, “ociosidad” o un “desperdicio de vida”.

Lo creas o no, muchas personas viven de esa manera, todo el tiempo. Continúe leyendo

A Tiempo

Me sorprendí al ver lo lejos que hemos avanzado  en el año. ¿A dónde se han ido todos los días, semanas y horas? La vida está sucediendo demasiado rápido.

¿Tal vez el tiempo se está acelerando como algunas personas están diciendo, tal vez mi rutina diaria se está haciendo demasiado…mmh…. rutinaria?

Era un sábado, hace dos semanas, cuando asistí a una conferencia muy interesante en una universidad, yo todavía estaba tratando de dejar que los conceptos aprendidos entraran en mi cabeza, cuando de pronto vi el calendario y ¡ya era sábado una vez más! ¿Tan pronto? ¿A dónde se fue el resto de la semana?

Entonces decidí hacer que el tiempo fuera más lento, sí, si el tiempo es una percepción de la mente como algunas teorías afirman, entonces tenía que tratar de hacer que fluyera más lentamente. Continúe leyendo

Necesitas contar tu historia

Hay una gran diferencia entre repetir tu historia una y otra vez a cada persona que conozcas, sólo para provocar simpatía o empatía, y contar tu historia a un psicólogo, a tu coach de vida o a tus amigos en el café, escribir tu historia para soltarla y dejarla ir.

Hay personas que no pueden vivir sin el drama, ellos sienten que si no tienen un incidente lleno de drama que contar, su vida es bastante aburrida.

Todos tenemos historias llenas de emociones intensas guardadas en nuestro disco duro interno en el fondo de nuestra alma. Continúe leyendo