El momento perfecto

Me alegro de no ser el encargado del tiempo en este universo.

Es bien sabido que el tratar de complacer a todo el mundo, es la forma más fácil de terminar como un habitante permanente en el manicomio.

¿Puedes imaginarte escuchando a cada persona en el planeta que te solicitara acelerar, frenar, volver hacia atrás o detener el tiempo a cada segundo?

A veces deseas que tu día pase muy despacio (como algunos domingos) o estás ansioso de que una fecha llegue pronto o, por el contrario, temes que un día en particular llegue, por lo que desearías ser capaz de ralentizar el paso del tiempo o, en ciertas ocasiones, detenerlo completamente. Continúe leyendo