La tormenta

Cuando era niño odiaba cuando la lluvia arruinaba mis tardes. No me permitían salir a jugar mientras llovía.

Por lo tanto, durante la temporada de lluvias, estaba condenado a quedarme en casa viendo la televisión o leyendo, eso no era del todo malo puesto que me enamoré de muchos libros maravillosos en aquel entonces.

Pero recuerdo muchas veces que me quedé viendo cómo se cancelaban grandes planes con amigos debido a la lluvia.

Eso me hacía sentir muy frustrado y algunas veces incluso enojado con la Madre Naturaleza.

Tuvieron que pasar años antes de que realmente pudiera apreciar las bendiciones de una buena tormenta y los efectos purificadores y limpiadores en todo el planeta. Continúe leyendo