Trátalos bien

 

A mi madre.

Ella era una frágil anciana.

Ellos eran cuatro hombres enormes de esos que usualmente tratan con personas difíciles y que, por lo general, son recibidos con violencia, pero que, a pesar de todo, hacen su trabajo al entregar notificaciones legales, pero como normalmente son portadores de malas noticias, la gente siempre los trata mal.

Al parecer, ellos están acostumbrados a eso y su actitud, al llegar fue muy agresiva. Vi la escena desde una distancia y, conociendo cómo se comportan a veces, me estaba preparando para ir y estar listo para tratar de evitar cualquier hostilidad.

Llamaron a su puerta como si estuvieran tratando de hacerla pedazos. La señora abrió la puerta y los miró con una sonrisa, la expresión de los cuatro hombres era dura y fría, estaban haciendo su trabajo, por lo que no tenían, según ellos, por qué mostrarse corteses. Continúe leyendo