¡No eres tú, soy yo!

Usualmente, conectamos esta críptica frase con la ruptura de una relación.

El receptor de este pronunciamiento, la mayoría de las veces permanece durante un buen rato conmocionad@ y desconcertad@, tratando de comprender su verdadero significado y / o causa.

Para algunos, podría ser una forma barata y grosera de cerrar discusiones. Una forma de decir que todavía tienen mucho trabajo por hacer en sí mismos antes de hacer más compromisos y salir de la situación lo más rápido posible, aliviando gran parte de su culpa.

Pero, aunque la mayoría de la gente hoy en día entiende esta idea. Podemos decir que no están tan lejos de la verdad.

Como observadores y cocreadores de nuestra propia realidad, hemos aprendido que donde enfocamos nuestra atención, aparece la manifestación. Y si estamos de acuerdo con esta afirmación, entonces no podremos culpar a la otra parte por lo que estamos viendo manifestado en lo que llamamos: nuestra vida real.

Había sido una mañana difícil, despertando con malas noticias en la radio, abriendo mis oídos a horribles chismes de los vecinos, poniendo mi atención en miedos infundados de la noche anterior y, comenzando una serie de ideas basadas en el más mínimo detalle negativo que pude encontrar a mi alrededor.

No hace falta decir que una cadena de contratiempos comenzó a aparecer a medida que avanzaba mi día.

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La oportunidad

Cuando las cosas no salen como quieres con una aplicación en tu teléfono móvil o con tu computadora, generalmente se recomienda restablecerlas.

El proceso es sorprendentemente simple, todo lo que debes hacer es apagar tu teléfono móvil, tableta o computadora, esperar unos minutos y luego encenderlo nuevamente.

Una vez que se haya limpiado la memoria interna, tu dispositivo funcionará de una manera mejor y más fluida.

Durante mucho tiempo, también tuve esa necesidad. Una enorme sensación abrumadora se había estado arrastrando dentro de mi cabeza. Solo necesitaba apagar mi cerebro por un tiempo y luego encenderlo nuevamente para que siguiera funcionando como de costumbre.

¿Pero era eso posible?

Y entonces, llegó marzo de 2020.

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