¡Muévete!

Estaba escuchando la conversación de dos chicos que caminaban justo en frente de mí. Estaban hablando de lo horrible que es levantarse temprano y cómo odiaban tener que caminar a la escuela cada mañana.

Se quejaban de lo difícil que era dejar su cama y luego tener que caminar por un largo tiempo en una mañana fría.

Yo estaba interesado en ver cómo terminaba la conversación, así que apresuré mis pasos para alcanzarlos, (sí ser metiche es una manera para mí de aprender mucho).

Me sorprendió la forma en que la dirección de la conversación cambió cuando empezaron a hablar de cómo sentían que el frío de la mañana los hacía sentirse mejor y, “de alguna manera que no entendían”, se sentían más vivos después de la caminata.

Si deseas seguir leyendo este artículo y otros como este por favor haz click AQU

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *