El peso

Yo observaba a un grupo de hormigas que llevaban entre varias un gran trozo de pan, probablemente a su hormiguero y, no pude dejar de notar a una de ellas, que llevaba un pedazo más pequeño y se movía más rápido que el resto.

Lo que me llamó la atención fue que una parte de su trozo de pan estaba recargado sobre una de las esquinas de la pieza más grande que las otras estaban llevando juntas. Así que estaba frenando a las otras hormigas con el peso extra de su trozo de pan y las demás parecían no darse cuenta de ello.

Eso me recordó una vez que me encontraba tirando de un trineo cargado con barriles pequeños, yo tiraba de él tan fuerte como podía, pero por alguna extraña razón, éste se hacía cada vez más y más difícil de mover, hasta que ya no pude moverlo más, pensé que me había cansado de tirar, pero dando una segunda mirada, me di cuenta de unos barriles extras que no eran míos en el trineo.

Mis amigos habían estado poniendo sus barriles en mi trineo, así que les había estado ahorrando el esfuerzo por una buena distancia. Hasta que el peso fue demasiado para mí y ya no pude moverme más.

Un anciano que había estado observando la escena divertido, me dijo que él había enseñado a sus hijos a la inversa. Nunca les cargó sus cosas. Siempre les había enseñado a cargar su propio material y a tirar de su propio trineo, de lo contrario, cuando llegara el tiempo en que necesitaran hacerlo por sí mismos, no sabrían cómo y eso les afectaría aún más, que el hacer las cosas por sí mismos ahora.

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