Benditas lágrimas

Para la familia Henaine-Brito con mi más profundo amor y respeto

 

Ayer un gran hombre y buen amigo falleció. Estos eventos son siempre difíciles de digerir y aceptar cuando la persona es alguien cercano a nosotros.

Cuando yo me encontraba frente a su ataúd, me preguntaba ¿dónde estaba su energía? ¿A dónde se había ido toda su energía de vida? La energía nunca se destruye, sólo se transforma, así que ¿dónde estaban su buen humor, su entusiasmo, su amor por la vida ahora?

Muchas personas estaban presentes, para mostrar su apoyo, la mayoría de ellos estaban todavía en shock y sus ojos rojos mostraban el esfuerzo que hacían al tratar de contener las lágrimas de salir en abundancia.

Esa terrible enfermedad “C” se llevó la energía de vida de su cuerpo físico, aunque, aún se podía sentir su “presencia” muy fuerte en esa habitación.

Mientras veía a su esposa y a sus hijos llorando con un profundo dolor en sus corazones, sentí la necesidad de hacer o decir algo para quitarles ese dolor, pero sabía perfectamente que no había nada que pudiera hacer o decir que pudiera borrar esa tristeza de sus almas. Y eso, efectivamente, fue muy doloroso para mí también.

Pero, por otro lado, entendí en ese momento, que esas lágrimas expresaban un amor más profundo que las palabras no eran capaces de comunicar. Que ese dolor era la muestra de lo grande que ese hombre había sido para su familia y amigos y, también mostraba la profunda huella que había dejado en cada persona que había tocado en su vida.

En ese momento me di cuenta de que esas lágrimas, esas expresiones de tristeza no eran algo negativo. Era una manera de expresar lo difícil que era el sacarlo de nuestra vista física. Y cuán profundamente impresa su imagen estaba en nuestras almas.

Así que entendí que esas lágrimas eran la forma más pura de decir “adiós amigo, serás echado de menos, pero nunca olvidado”

Después de haber estado en varios funerales sin lágrimas ni buenos recuerdos, me di cuenta ayer de lo significativas que eran esas expresiones.

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