Nunca estás solo.

No hay nada tan aterrador como la pérdida de un trabajo, la falla en una relación, descubrir que tienes una enfermedad grave, o la sensación de que está completamente solo o sola.

Es tan fácil seguir el “camino espiritual” cuando lo tienes todo resuelto, cuando no tienes problemas emocionales, económicos o de salud que te quiten la calma. Entonces es cuando puedes estudiar y hacer retiros, meditar y hacer todos los rituales que desees.

Ser un gurú de sillón en esos momentos es muy fácil y vemos ejemplos de ello todos los días.

Es cuando nos enfrentamos a un gran problema o una situación terrible, que nos olvidamos de todo lo que hemos aprendido y reaccionamos como todos los demás. Cuando nos cuestionamos acerca de las cosas que hemos estado estudiando todos estos años, no podemos recordar ni aplicar toda la teoría que hemos estado predicando hasta el momento.

La desesperación entra en nuestros corazones una vez más y luego nos damos cuenta de que todo lo que hemos estudiado no sirve para nada. Todo era sólo una ilusión.

Pero es entonces en esos momentos, cuando debemos ser más fuertes y más seguros de nosotros mismos.

Cuando llega el momento de aplicar para lo que nos hemos estado entrenando, por lo general, es cuando perdemos nuestra esperanza y sucumbimos a las circunstancias.

Este es el momento en el que debes permanecer seguro de que cuando llegan los problemas, el Universo nos da las herramientas especiales para hacer frente a la aparente adversidad.

Utiliza tu pasado a tu favor. No vivas en él para revivir sólo tus glorias, sino recuerda cómo sucedieron las cosas para tu bien cuando todo parecía perdido. ¿Recuerdas cómo sucedió algo inesperado y las circunstancias que llamamos milagros llegaron en el momento menos esperado, muchas veces de la manera menos esperada y  de las personas menos esperadas?

Muchas veces podemos ver la “mano de la Divinidad” en la aparente tragedia. La mayoría de las veces, grandes cambios traen grandes bendiciones en su interior.

Enfrenta lo que venga con el conocimiento de que no estás solo en ningún momento. Siempre hay ayuda disponible, siempre hay herramientas que aparecen cuando las necesitamos, siempre hay suficientes recursos para proveernos de lo que necesitamos, incluso el conocimiento llega de fuentes inusuales. Y como dije antes, esto ya lo has experimentado muchas veces.

Tu ventaja ahora es que esta vez eres consciente de esto y esperas recibir lo que necesitas en el momento en que lo necesites. Tu conocimiento sobre esto y tu expectativa, marcarán la diferencia.

Y una vez que veas los resultados tú y tu vida nunca serán los mismos.

Ve ahora y experimenta por ti mismo, te alegrará saber que has aprendido todo esto gracias a tus experiencias pasadas y que nunca has estado abandonado y nunca lo estarás.

 Tomado de mi libro: “Dialogos con mi ser interno I”

 

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