¿El final de un ciclo?

Después de un largo tiempo de vivir una rutina que casi se ha convertido en parte de nuestra naturaleza, una de las cosas más difíciles es admitir que tenemos que tomar un nuevo camino.

Tenemos diferentes opciones:

• Continuar como lo hemos hecho hasta ahora, aunque en ocasiones, podría ser imposible ya que las circunstancias han cambiado.

• Respirar profundo y dar el primer paso hacia lo desconocido para que podamos explorar nuevos caminos.

• No hacer nada en absoluto.

Es en ese momento de reflexión sobre el mejor paso siguiente para dar, cuando nos damos cuenta de que no hay finales “reales”. Estos no existen per se. Simplemente continuamos nuestra propia historia mientras el mundo entero continua la suya.

Incluso la muerte no es el final de nuestra historia. Dejamos nuestras acciones, palabras y otros legados que quedan en los corazones y las mentes de muchas más personas de las que podemos imaginar.

Luego, su historia se solapa sobre la nuestra y sigue adelante.

Cuando intentamos alcanzar al final de un ciclo para cerrarlo, es cuando nos damos cuenta que una vez que llegamos al punto en que lo comenzamos, no estamos realmente en el mismo lugar donde empezamos, sino un poco más alto en la escala

Todas las experiencias, lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor tuvieron su papel en tu evolución. Podrías pensar que estás en el inicio, pero en el fondo, sabes que no eres la misma persona ahora. Y de eso se trata.

Todo en este universo gira en ciclos y espirales, cambiamos con cada experiencia que vivimos. Es por eso que no debes quejarte de esas cosas, personas y circunstancias que de repente aparecen en tu vida aparentemente para convertir tu vida en un infierno. Son tus maestros, aprende a aprender de ellos.

Cuando un año llega a su fin, tenemos una gran fiesta y luego nos prometemos a nosotros mismos y a los demás que vamos a cambiar. Tomamos la decisión de ser mejores y nos decimos a nosotros y al mundo entero que vamos a comer mejor, a hacer más ejercicio y a ser más amables con otras personas, entre muchas otras promesas que raramente cumplimos cuando finaliza ese año.

Esos cambios no duraron mucho.

Si llegar al final de un año es la excusa para celebrar y hacer promesas y enmiendas, entonces elije un ciclo más corto.

¿Qué te parecería celebrar el final de cada día y hacer una lista más pequeña para hacer las cosas más rápido y más fácil?

Toda nuestra vida es un ciclo formado por ciclos más pequeños que están a su vez hechos de ciclos más pequeños ad infinitum.

Pero si miras más de cerca, nunca terminan, simplemente siguen y siguen.

Si sientes que un período de tu vida se ha ido, solo ve tu momento presente como la continuación, nunca como un final. De esa manera, la transición se verá más suave para tu alma.

Decide cómo continuará este ciclo actual una vez que termines de leer este capítulo. El resto de tu vida te está esperando …

 

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