¡Hurra!

Una de las cosas que más admiro de algunos de mis amigos de la tercera edad es su optimismo y disposición alegre.

Siempre están felices y, a pesar de sus propios problemas personales, siempre tienen una sonrisa en la cara, es por eso que todavía están vivos, creo yo.

Hace algunos años hice un poco de trabajo voluntario en Londres en casas de retiro para ancianos. Un día estaba hablando con uno de mis amigos y le conté sobre un problema que en ese momento me parecía insuperable. No podía yo ver una salida a esa situación y sentía que todo estaba perdido para mí.

Cuando terminé de contarle a mi amigo sobre mi problema, él comenzó a reír a carcajadas mientras me miraba divertido.

Me senté allí mirándolo tratando de entender qué era tan gracioso para él, mientras que para mí, era la peor tragedia en la historia de la humanidad.

Después de un rato dejó de reír y se disculpó. Él me pidió que no lo tomase demasiado personal, que él sólo recordó sus años de juventud cuando aprendió a tomar las cosas de una manera más ligera.

“Cuando las cosas se ponían muy difíciles, me gustaba alegrarme de la misma manera que animábamos a nuestro equipo favorito de rugby en mi escuela” Dijo con una sonrisa en su rostro, sus ojos reflejaban una mezcla entre nostalgia y dulzura.

“¡Me convertí en mi mejor apoyo personal, algo muy similar a lo que ahora llaman porristas!” Continuó con una gran sonrisa cálida.

“No tenía a nadie a mi alrededor para apoyarme y convencerme de que todo estaba bien y que era capaz de hacer todo lo que quisiera, así que tuve que asumir ese papel yo mismo. ¡Me convertí en mi único motivador personal! ”

“Y puedo decirte que cada vez que las cosas se veían terriblemente imposibles, ¡pude presentar los mejores vítores de aliento para mí! ¡Me convertí en mi admirador número uno! “Dijo mientras aplaudía para celebrar.

Y sí, en realidad estaba celebrando sus logros pasados presentes y futuros en ese mismo momento.

 

Ahora celebro mis logros actuales e incluso mis fracasos, ya que soy el único que está realmente preocupado por ellos y, estoy seguro, de que si nos convirtiéramos en presidentes de nuestro club privado de fans, la vida sería mucho mejor.

Y no estoy hablando aquí de ensalzarte sin ton ni son, sino de motivarnos para ser mejores, para llegar más alto, y para dar lo mejor de nosotros mismos en todo lo que hacemos todos los días.

A menudo pienso en mi amigo animándose y celebrando su pasado, su presente y los próximos eventos. Estoy tratando de seguir su ejemplo y ahora estoy convencido, más que nunca, de que lo mejor está por venir. ¡¡Hurra!!

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