Inconformidad (más notas para mí mismo)

He estado gimoteando con mi ser interior últimamente muy a menudo.

Me he visto a mí mismo quejándome demasiado en los últimos días y, he descubierto que me está dando resultados muy negativos.

No sé si estoy cayendo en el último deporte de moda: lloriquear, o estoy a punto de cambiar de dirección en mi vida y es por eso que he sido tan rebelde últimamente.

Creo que el pensamiento excesivo está haciendo su trabajo aquí, después de todo, es más fácil quejarse de una situación que hacer algo para corregirla.

A final de cuentas, puedo justificarme diciendo que a donde quiera que vaya, encontraré a alguien chillando por algo.

“Odio mi trabajo”, “me pagan mal”, “soy un fracaso”, “no puedo hacer nada bien”, “nadie me ama”, “a nadie le importo”, etc.

Nos estamos acostumbrando a convertirnos en una pobre víctima de la crueldad del mundo y, en lugar de cambiar de posición, estamos esperando un milagro para salvarnos de nuestro escenario actual.

Sé que el miedo puede ser paralizante, pero ¿te has dado cuenta de que la mayoría de tus miedos en el pasado nunca se han materializado?

La mayoría de las veces le tememos a un lobo que ni siquiera existe y, si existe, ni siquiera está cerca de nosotros.

Pero, como dije antes, quejarse es mucho más fácil y cómodo.

Te has preguntado a ti mismo: ¿Cómo puedo cambiar esta situación? ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo puedo evitar enfrentar esto de nuevo? Formularse este tipo de preguntas es mucho más productivo que fastidiarse todo el tiempo.

Culpar a otros también es otra práctica común hoy en día. Como dice un amigo mío todo el tiempo: “¡Alguien es culpable aquí, pero no voy a ser yo!”

Culpar a los demás y quejarse de todo son la peor pérdida de tiempo.

Encuentra lo que puede hacer en este momento, concéntrate en comprender lo que puedes hacer ahora con lo que tienes.

Por supuesto, esto provocará un cambio inminente en tu vida y, sabemos que “cambio” es una palabra que la mayoría de las personas teme y trata de evitar a toda costa. Pero déjame decirte que una vez que experimentas el cambio y lo permites, las cosas se ponen mucho mejor. El cambio es hermoso y necesario también. Pero a veces necesitas mirar hacia atrás y excavar en tus recuerdos para descubrir cómo el cambio ha traído bendiciones disfrazadas a tu vida, así esta vez será más fácil para ti permitirlo para transformar tu vida para mejorar.

¿Cuál sería el peor escenario posible en esta situación? Me he hecho muchas veces esta pregunta, sólo para descubrir que las cosas resultaron menos terribles que como las pensé al principio.

Entonces, como puedes ver, somos muy buenos inventando excusas para evitar la transformación. Preferimos permanecer en la misma posición cómoda, esperando que un milagro venga a nuestra vida y orando para obtener un milagro. Milagro que  estamos haciendo todo lo posible para evitar.

Si quieres permanecer en esta situación durante mucho tiempo, está bien. Sigue haciendo lo que haces todos los días. Si estás molesto por obtener más de lo mismo, crea el cambio ahora. No dejes nada para mañana. El único momento que importa es AHORA.

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