Tu mejor amigo

Sé que todos hablamos “mal” de nosotros mismos de vez en cuando: “¡Soy tan estúpida!”, “¡Qué tonto soy…”, “¡Hombre! Soy tan torpe. “Y así sucesivamente.

A veces, sin darnos cuenta nos la pasamos “insultándonos” nosotros solos todo el día. Y aunque nuestra mente consciente no presta mucha atención a eso, nuestra mente subconsciente sí lo hace.

Creando así nuestra programación “oculta”.

Un amigo mío (que fue también mi profesor de matemáticas) era un excelente jugador de tenis. Entrenaba después de sus clases 5 o 6 horas todos los días.

Pero por una “falsa modestia”, comenzó a subestimar sus propias habilidades al hablar con otras personas. Me dijo que se sentía mal hablando bien acerca de su juego. No quería sonar jactancioso o arrogante. Así que empezó a hablar “mal” de sus habilidades. Continúe leyendo