Tu nuevo sendero

“Sí, las cosas se estaban poniendo muy difíciles, me sentía abrumado y cada mañana trataba de resistirme a la alarma del despertador, no quería levantarme, yo sólo quería seguir durmiendo para no tener que lidiar con todo el lío que yo mismo me había creado”. Él se veía cansado, pero con una nueva luz en sus ojos.

Había perdido su compañía, su hogar, su matrimonio, pero por suerte no el amor de sus hijos. Así que él fue capaz de encontrar una motivación para salir del agujero que él había cavado para sí mismo.

“¿Y que hay de ti? ¿Habías pasado demasiado tiempo en tu zona de confort? Preguntó. Continúe leyendo