Este no es, sin duda, el tiempo de detenerse

Yo les estaba mostrando a unos estudiantes algunos movimientos con una vieja arma japonesa, cuando uno de ellos me pidió que le enseñara cómo hacer un movimiento llamado “giro de dedo”, donde el arma “gira” sobre tu dedo índice para llegar a la posición opuesta.

Cuando les mostré el movimiento de nuevo, uno de ellos me pidió que lo hiciera “poco a poco”.

Me quedé allí mirando mi mano y de repente me di cuenta de que no era posible hacer ese movimiento lentamente, ya que era gracias a la fuerza de inercia que era posible lograrlo. Y son necesarias cierta velocidad y fuerza, ya que no se puede lograr con una velocidad lenta. Continúe leyendo