Inquietud

Volver a aprender a relajarse y calmarse es una de las cosas más fundamentales, pero difíciles de hacer hoy en día.

Si vives en una gran ciudad, todo lo que tienes que hacer es mirar a tu alrededor y ver a la gente en todas partes, te hacen sentir incómodo. Si no, puedes ver las noticias cada día y tendrás el mismo resultado.

Todo el mundo está apresurándose y ocupándose de sus propios asuntos. He visto a personas pasar junto a una persona mayor que acaba de caerse y, ni siquiera se detienen para tratar de echarle una mano. Ni siquiera los voltean a ver.

No quiero comenzar con el típico monólogo: “En mis tiempos, la gente era más atenta y amable …”, pero estoy realmente impresionado por la forma en que la sociedad se comporta hoy en día.

No importa a que país vaya, veo un cambio muy radical en personas de todo el mundo y, no puedo decir que me alegra la diferencia. Continúe leyendo

Agotado

En los últimos años he visto entre amigos y colegas una tendencia (sí, yo incluido, por supuesto), a sentir que, si no están ocupados todo el tiempo, están perdiendo el tiempo.

Este fenómeno es más común en las grandes ciudades. Nos estamos acostumbrando a estar estresados todo el tiempo. Y si te encuentras, en un momento determinado, relajado y calmado, entonces un sentimiento de culpa se apodera de tu corazón.

Hoy en día, parece imperdonable estar relajado y feliz, por lo general se toma como un acto de “pereza”, “ociosidad” o un “desperdicio de vida”.

Lo creas o no, muchas personas viven de esa manera, todo el tiempo. Continúe leyendo