Escapando

Escapar es considerado como una parte de nuestro sistema natural de defensa. Por lo general se le llama: respuesta de lucha o huida.

Según esta teoría, el sistema nervioso simpático reacciona ante el peligro con una secreción hormonal de diferentes hormonas, aminas y neurotransmisores (norepinefrina, epinefrina, estrógeno, testosterona, cortisol y otros). Así preparando al sujeto para la lucha o huida.

En estos tiempos modernos, por lo general NO necesitamos la parte de lucha en la ecuación, (con la excepción de las grandes ciudades y las zonas problemáticas, por supuesto). Así que la parte de la huida es mucho más activa en algunas personas.

Tenemos la tendencia a evadir nuestros problemas y mirar hacia el otro lado. Continúe leyendo

Percibiendo

Se nos enseña a confiar en nuestros sentidos para reconocer nuestra realidad. Creemos en lo que podemos “tocar”, “Ver para creer”, y así sucesivamente.

Es lógico tomar como “reales” las cosas que nuestros cinco sentidos pueden percibir. Nuestros sentidos fueron diseñados para ese propósito, ¿no?

Cuando era niño me encantaba jugar esos juegos en revistas y libros en los que los dibujos podían ocultar diferentes formas y sólo al enfocar tu mente en ciertas áreas de la ilustración podías encontrar más formas “ocultas.” Continúe leyendo

Ahí está la magia

La hormiga se había caído en el fregadero lleno de agua y no se movía en absoluto, no habia un signo de vida en su pequeño cuerpo, probablemente había pasado toda la noche allí. La tomé suavemente y la puse en una servilleta para tratar de absorber un poco de agua de su cuerpo. La dejé allí todo el día. Continúe leyendo

Deja tu huella

Me sorprendí al ver una huella en una roca que descubrimos, en un bosque en medio de la ciudad. Estiman que esta huella tiene aproximadamente 10.000 años. ¿Quién sabe a ciencia cierta? lo sorprendente es, que gracias a esa huella y otras marcas que encontramos, los antropólogos fueron capaces de “conocer” algunos detalles sobre los últimos momentos de la vida de esa persona, ya que él / ella dejó muchas marcas como prueba de sus últimos minutos antes de la erupción de un volcán.

No había medios de comunicación, Internet, ni redes sociales, pero esa persona dejó una marca y esa marca nos han permitido conocer más sobre la forma en que vivían y lo que ocurrió cuando el volcán entró en erupción. Continúe leyendo