No estás escuchando (auto-recordatorio)

La verdad es que yo no estaba prestando atención a lo que me estaba diciendo. Mi mente estaba “conectada” a mi propia red personal y pensamientos sobre diferentes temas estaban flotando en mi mente como un banco de peces en el mar. Ni siquiera el ruido del tráfico podía interferir con mis pensamientos egoístas.

Mi amiga estaba hablando de temas triviales y yo “asumí” que ya sabía a dónde estaba llevando su conversación. Estaba equivocado. Pero mi enfoque estaba en mis propios intereses y hablar sobre cosas frívolas no era parte de mis planes para el día.

No tenía tiempo que perder en escuchar cosas sin importancia y, después de todo, ya sabía todo lo que ella tenía que decir. O al menos, eso era lo que yo pensaba.

De repente se detuvo, me miró y dijo. “Creo que sería una buena solución, ¿no crees?”

Me quedé parado ahí sintiendo un escalofrío corriendo por mi espina dorsal, ella parecía estar esperando una respuesta. Continúe leyendo